Carqueja, planta silvestre y medicinal
Carqueja es el nombre con que se conoce a varias especies y variedades del género Baccharis, muy similares entre sí, y que comunmente se utilizan de manera indistinta para los mismos fines medicinales. Por ejemplo, Baccharis genistelloides, Baccharis articulata, y Baccharis trimera.
La carqueja también puede aparecer nombrada como taya o cuchu cuchu, entre otros nombres comunes.
Se trata de un arbusto bastante particular, con ramificaciones que comienzan siendo aplanadas, segmentadas y flexibles, y a medida que envejecen van engrosándose, haciéndose cilíndricas y rígidas.
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| Florecilla de carqueja. También puede apreciarse la segmentación de sus hojas/ramificaciones, y fuera de foco, en la parte inferior derecha, su pequeño frutito colorado. |
Su uso más extendido en la medicina popular es para malestares hepáticos, es decir del hígado, en forma de infusión, y para diversos problemas gastrointestinales.
Numerosos estudios aseguran que tiene una capacidad antioxidante muy alta, pudiendo ser utilizada como preventivo antitumoral y en terapias para distintos tipos de cáncer.
También sirve para prevenir la caries dental, usando la infusión a la hora de cepillarse o haciendo buches.
Tiene efectos hipoglucemiantes, es decir que reduce el nivel de azúcar en sangre, y puede servir también como antiácido para mejorar la digestión. También se comprobaron efectos analgésicos y antiinflamatorios en problemas estomacales.
Hay registros de que se utiliza como afrodisíaco, y también como antiséptico externo en heridas.
Puede usarse también para calmar diarreas y bajar la fiebre.
También hay algunas publicaciones que, debido a los efectos que produce la carqueja en el sistema cardiovascular, puede usarse para tratar el mal de chagas.
También es hipotensor, es decir reduce la tensión arterial, y diurético, purificador del cuerpo a través de la expulsión de orina.
Para consumo vía oral de la infusión, algunos estudios recomiendan la dosis de 25g en un litro de agua, y beber 1 o 2 tazas después de cada comida.
El uso de esta planta es muy seguro, siendo su toxicidad nula, o extremadamente baja. Por posibles efectos abortivos, está contraindicada para personas gestantes y para lactantes. También se recomienda tener cuidado si se consumen medicamentos anti hipertensivos, porque podría ocurrir sinergismo, es decir una intensificación de los efectos del fármaco y de la planta.
Para consumirla podemos recoger lo necesario directamente de la planta, o podemos recolectarla, dejarla secar, y almacenarla. Para ello podemos cortar gajos enteros y después dejarlos colgados en un sitio oscuro, seco, y bien aireado, durante al menos dos semanas, o bien podemos armar mazos con las partes más tiernas y flexibles y también colgarlas, y distribuirlas sobre algún papel o tela absorbente, en un lugar también oscuro, seco y bien ventilado, durante al menos dos semanas. Una vez secas podemos triturar o cortar las hojas, y guardarlas en frascos.
Como es costumbre, antes de despedirme recuerdo que hay mantener siempre la cautela. Algunas plantas pueden resultar tóxicas o venenosas.
Siempre tenés que tener absoluta seguridad de que la especie y la variedad de la planta que estás por usar como alimento o medicina son exactamente las que estás buscando.
Si no hay certeza absoluta, más vale no usarla.
También recordá que probar alimentos nuevos, que nunca antes consumiste, puede caerle mal al cuerpo, así que si vas a probar plantas nuevas comenzá siempre con cantidades muy pequeñas, para ir percibiendo las reacciones de tu organismo, y continua sólo si advertís que no te produce ningún efecto adverso.
Muchas gracias por tu atención.
Podés encontrar más información y la bibliografía consultada, en el documento de texto de descarga gratuita en este enlace de mediafire.
Más información sobre plantas silvestres comestibles y/o medicinales, en mi canal de youtube.

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