Beneficios del té de rosas y cómo prepararlo
Para tomar una infusión de rosas, lo primero que debemos hacer es recolectarlas. Si no las tenés en tu propio jardín o patio, lo más conveniente es que las plantas que elijas estén en un sitio libre de fumigaciones y lo más alejadas posible del tráfico de vehículos. Se recomienda cosecharlas a inicios de la mañana, cuando los primeros rayos de luz ya las estimularon para que se abrieran por completo, y antes de que el sol de mediodía evapore gran parte de sus aceites esenciales.
Si tenemos urgencia podemos llevarlas directamente al agua caliente, y si no podemos ponerlas a secar para después almacenarlas.
Para secarlas las podemos colocar sobre servilletas, en un lugar oscuro, seco y ventilado. Tenemos que cuidar que no se toquen entre sí, o que lo hagan lo menos posible. Al principio ocupan un poco más de espacio, pero cuando van perdiendo humedad se contraen y quedan más chiquititas. Si queremos podemos voltearlas cada día o cada par de días, para tener menos riesgo de que se forme algún hongo por la humedad. Después de dejarlas secando un mínimo de dos semanas, las podemos guardar así, enteras, o podemos desarmarlas y guardar los pétalos sueltos. Recomiendo usar un frasco de vidrio y con tapa.
Para preparar la infusión ponemos a calentar agua, y una vez que hierva, usamos dos o tres flores por taza. En realidad, no hace falta que el agua esté hirviendo, puede estar caliente nada más. Dejás reposar durante cinco o diez minutos como mínimo, colás, y ya podés beberla. También podés enfriarla y tomarla como un refresco.
Además, la infusión de rosas puede servir como antiséptico contra algunos tipos de bacterias, y tiene un notable efecto antioxidante. Otro de sus usos es como astringente para controlar diarreas. También se puede utilizar para mejorar el aspecto visual y el sabor de otras infusiones.
De igual manera, las rosas pueden ser consumidas como alimento sólido. Por ejemplo, pueden agregarse sus pétalos a las ensaladas y a los salteados de verduras. Además de agregarles color y darles un aspecto silvestre muy atractivo, las rosas contienen cantidades significativas de proteína, y de minerales como hierro, potasio, cobre y zinc, así que también aportan valor nutricional a nuestras comidas.
Como es costumbre, antes de despedirme recuerdo que hay mantener siempre la cautela. Algunas plantas pueden resultar tóxicas o venenosas. Siempre tenés que tener absoluta seguridad de que la especie y la variedad de la planta que estás por usar como alimento o medicina son exactamente las que estás buscando. Si no hay certeza absoluta, más vale no usarla.
También recordá que probar alimentos nuevos, que nunca antes comiste, puede caerle mal al cuerpo, así que si vas a probar plantas nuevas comenzá siempre con cantidades muy pequeñas, para ir percibiendo las reacciones de tu organismo, y continua sólo si advertís que no te produce ningún efecto adverso.
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Muchas gracias por tu lectura. Te deseo paz y salud. Hasta la próxima.
(Esta breve publicación corresponde a este pequeño video)
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